Ángeles I
No vivo en Berlín, pero esto está lleno de ángeles. Es una lástima que no todo el mundo pueda verlos.
Yo los he visto. Y ahora, tú también.
No vivo en Berlín, pero esto está lleno de ángeles. Es una lástima que no todo el mundo pueda verlos.
Yo los he visto. Y ahora, tú también.
Como el protagonista de Memento, he decidido tatuarme este aviso para navegantes (o quizás sería más correcto decir, viandantes). Ahora sólo tengo que decidir dónde: ¿en la frente, en el pecho, debajo del ombligo? ¿Dónde están mis límites? ¿Dónde empieza el peligro?
Esta mañana he visto a un chico que me gustaba cuando era pequeña.
Hablaba con una niña de unos cuatro años que estaba sentada en la parte de atrás de su monovolumen.
-"Carmen, no te quites el calcetín. Venga, dale un beso a la abuela."
Entonces ha cerrado la puerta, ha rodeado el coche, y le ha dado un cariñoso beso a su madre antes de sentarse al volante y marcharse.
Mis ojos se han detenido en la calva que tiene ahora en la coronilla, como esas de los curas. Y entonces he caido en la cuenta de que es probable que hayan pasado más de 20 años desde la última vez que le vi.
Qué barbaridad. Cómo pasa el tiempo.
Ays, mi héroe.
Es que aquí sólo entra lo mejor de lo mejor, ¿qué creíais?
Pensándolo fríamente, el tipo de persona que yo necesito no me necesita a mí. Así que mejor no lo pienso.
Como comento en mil sitios, voy sembrando pensamientos por ahí. Siempre escribo directamente sobre la plantilla, como aquí, y nunca guardo o copio mis comentarios. Nada más escribirlos desaparecen de mi memoria. Con el tiempo la mayoría de ellos desaparecen de la blogosfera también, desintegrados por el sistema de comentarios de blogger.
Hace tiempo escribí algo en el blog de MH (concretamente en un comentario a su post del 11 de julio) que por alguna razón quiero conservar. Así que lo pego aquí. Para no olvidarlo.
Vivir es tocar de oído una melodía que no hemos escuchado nunca. No nos preocupa si la melodía en realidad es diferente, simplemente nos conformamos con no desafinar.
Ya, ya sé que no va a cambiar la vida de nadie. Esto es sólo una nota para mí misma.
Tengo 34 años. Hoy por primera vez en mi vida he conseguido abrir un paquete de café sin usar unas tijeras. Simplemente he seguido las instrucciones dibujadas en la solapa superior del paquete. Todos estos años había intentado hacer lo mismo y al final tenía que rendirme y buscar un objeto cortante. Hasta hoy. Constancia, constancia.
No estaba tan contenta desde que hace unos años (pocos) descubrí que para perforar el plástico aluminizado con el que sellan por seguridad los tubos de dentífrico, tinte y pomadas, sólo tenía que dar la vuelta al tapón y usar la pequeña púa de plástico contenida en su parte externa. En mi descargo diré que eso no lo explican en ningún envase.
Es un pequeño triunfo y tenía que contarlo.
Gracias Marcilla.
Un hombre se baja de un coche.
Abre la puerta de atrás y dice: "Venga, baja"
Una voz de niño contesta: "No quierooooooo"
El padre le saca por un brazo.
El niño, que tendrá unos cuatro años,le da un puñetazo al lateral del coche.
El padre que aún no había soltado su brazo, le da un cachete en el culo.
El niño se revuelve y le descerraja 6 tiros con una pistola que reluce bajo el sol, y se marcha corriendo.
Y yo que contemplaba la escena pienso: "Menos mal que era de juguete."
Hoy mucha gente acaba sus vacaciones. La vida pega un giro, y lo que hace un mes era el destino se convierte en el punto de partida.
La mayoría dejará el destino elegido para irse a su casa.
Unos pocos nunca llegarán, porque tenían una cita con su destino. Algunos no volverán a su destino original y otros no tienen elección.
Hoy el mundo puede dividirse entre los que se van y los que se quedan.
El eterno retorno marca nuestras vidas envasadas al vacío. Y retornables, por supuesto. Por eso odiamos las despedidas.
Mañana para muchas personas empieza el mismo proceso con la Operación Salida.
Pues nada: Hola a los que vienen; hasta siempre a los que se van. Otra vez.
"La vida es eso que pasa mientras nos empeñamos en hacer otros planes"
No Comment
Los blogs son como los icebergs:
Sólo ves un cuarto de la superficie (en mi caso menos aún). Lo importante siempre es lo que no ves.
Ahí, ahí es donde encallan todas las ilusiones.
Esos naufragios cotidianos que no contamos.
*(photo - Ralph A. Clevenger)
Afortunadamente no todos los jóvenes son como estos de mi barrio. También tenemos una juventud reivindicativa, que ama y protege a los animales. Por eso hoy al Frente de Liberación Animal no se le ha ocurrido nada mejor que "liberar" a 35.000 visones de una granja en Santiago de Compostela, y ahora un número indeterminado de ellos anda suelto por las carreteras y campos gallegos.
Se ve que estos ecologistas de pro se saltaron la clase para fumarse unos porros el día en que explicaron el impacto que sobre los ecosistemas tiene la introducción de especies foráneas, especialmente cuando hablamos de depredadores como los visones,que comen cualquier cosa a su paso (peces, gallinas, huevos de pájaro...). Y por eso creen que son una especie de peluchines muy suaves -¡HAY QUE SER GILIPOLLAS!
¿Será el agua? Por si acaso voy a intentar crear un grupo de presión para que se obligue por ley a los gallegos a beber Agua de Vichy. A ver si así se nos pega algo.
Un día enferma y dos en que me enferman. Ese es el balance de estos tres últimos días.
Para el primero, mis pastillas. Para los otros dos...no sé. Nada, no hay nada. Pasará y ya está.
Ayer cuando estaba empezando a sentirme mejor, me enfermaron.
Entre clase y clase, me fumo un pitillo. Miro la ventana y me relaja ver a los gatos de la calle jugar. Hace un par de meses que hay una nueva camada de tres gatos, y les he visto crecer día a día, descubrir la hierba y las bolsas de plástico,han aprendido a cazar saltamontes y a subirse a la rueda de un coche aparcado, han aprendido a saltar y perseguirse, pero aún corren tras su madre, que les limpia con la lengua y les da de mamar.
Ayer mientras daba una clase oí gritar a los niños bajo mi ventana. Una panda de unos 20-30 chavales de entre 8 y 15 años que se pasan el día destrozando mi barrio (y que ni siquiera viven aquí, vienen a tocarnos las pelotas de los barrios vecinos). Cuando acabé la clase me asomé y los vi carcajeándose mientras saltaban, y como no podía creer lo que pensaba que había pasado por sus comentarios, bajé a comprobarlo por mí misma.
Al verme aparecer, se fueron para la parte donde estaba sentado el resto que aplaudía y celebraba su hazaña. Esta:
Habían cogido una loseta del cajón de escombros que han puesto para la reparación de un bloque. Habían aplastado con él a un gato, un cachorrito que probablemente era la primera vez que salía a la calle, y no contentos con eso habían saltado encima, para aplastarlo aún más. Eso era lo que hacían cuando les vi por la ventana.
Y los miré sin entender. En ese momento supe que la vida de todos ellos no vale lo que la de ese gato.
No llegarán lejos en esta vida, así que espero escupir en la tumba de todos ellos. Y no creo que tarde mucho.
There are many rhymes about magpies, but none of them are very reliable, because they are not the ones the magpies know. Terry Pratchett
One for sorrow,
Two for joy,
Three for a girl,
And four for a boy,
Five for silver,
Six for gold,
Seven for a secret never to be told.
*****************************************
One for sorrow
Two for mirth
Three for a death
Four for a birth
Five for heaven
Six for hell
Seven's the Devil his own sel'
Cuando vivía en Londres, todas las mañanas de camino al trabajo contaba las urracas del jardín de mi casa. Dos. Y con este buen augurio de felicidad llegaba al metro y me enfrentaba a la rush hour, a las 9 de la mañana: Caledonian Road - King´s Cross - Russel Square - Holborn - Covent Garden. La Picadilly Line. Ese era mi recorrido diario, en dos de esas estaciones han puesto bombas hoy.
Desde que estoy aquí, sólo veía una: Pena. Pero hace unos meses se instaló una pareja de urracas. Felicidad de nuevo. Ayer me asomé y por primera vez conté cuatro - un nacimiento, un niño -, en el enorme ciprés que está detrás de la palmera aunque por su conversación juraría que había alguna más. Las urracas conversan, sí. Supongo que por eso en inglés llaman "parlamento" a una bandada de urracas.
Ayer pensaba que serían unas 6. Si es verdad, va a ser que la segunda versión es la buena: el Infierno.
Para que el tiempo deje de contar
y las estrellas sigan contando.
Porque contamos estrellas
y cada estrella cuenta.
Hemos dibujado una constelación,
para que no te pierdas.
Estrellas. Estelas.
Porque cuentas, contamos.
Porque contamos, sigue contando.
Ahora suma y sigue.
*Ilustración de Michael Morgenstern
Estábamos este nano y yo así amodorrados en el sofá con los ojos abiertos y fijos en ningún sitio en particular, él absorto en sus pensamientos y yo en los míos, no sé si los mismos o distintos. (O era eso o es que le había gustado mucho el cuento)
Pasa el tiempo, tan rápido, tan despacio y sin darnos cuenta ya se ha ido otro año.
Hoy es el cumpleaños de eels, the artist formerly known as chop. :)
Y también hoy, Andrés cumpliría 34 años, aunque siempre tenga 32.
Siguen vivos en mi memoria, donde ninguno de los dos envejece. A ellos les dedico un recuerdo hoy (y todos los días) y les envío un beso.
Feliz cumpleaños, niños. Donde sea que estéis, mi beso ha rozado vuestra mejilla.
Hoy es el Día de las Letras Gallegas, que este año se dedica a Lorenzo Varela. Aquí pongo mi granito de arena.
Torres de Amor
No me digáis, amigos, que eran sueño
amores y batallas ya pasados;
y que es sólo ilusión desamparada
la fe que vive sólo por sus huellas.
Torres de amor son hoy,
de piedra enamorada:
Dejad que las campanas
fieles de mi destino
hallen el tiemblo de su aliento erguido.
Torres en la memoria sustentadas:
aquel amanecer tan pronto fusilado
poca mortaja fue para velaros.
Cayeron los varones sonando a derribadas
montañas de firmeza:
¡Sólo quedáis vosotras, torres de amor, labradas
a pura valentía y a manantial pureza
de lágrimas frenadas!
Paloma o toro, novia o guerrero: torres.
¡Torres de amor del recuerdo,
castillos de la esperanza!
Lorenzo Varela Torres de Amor (1942)
Pues no.
Mi sueño de convertirme en un manga se ha hecho realidad gracias a Nepomuk, quien además de ser un magnífico dibujante, es el protagonista de las historias más hilarantes de la blogosfera.
Nuala Vamp, "un cruce entre maestra y devoradora de hombres" (así me vio Nepomuk), es el fruto de la Noche de Bodas (martes 26 de abril) de un dragón y un humano no menos fantástico. Muchísimas gracias a los dos.
Y sé que me puede la vanidad, pero salgo tan mona que no puedo evitar presumir de retrato.
La realidad siempre es otra, claro.